No es lo mismo un dibujo que piel,
(que tu piel),
que tu mano en mi muslo,
o los sueños, arcones de blues;
o las razones del mar que susurran el mundo
en azul y en profundo.
(que tu piel),
que tu mano en mi muslo,
o los sueños, arcones de blues;
o las razones del mar que susurran el mundo
en azul y en profundo.
No es lo mismo ser jazz
que ser ojos, reflejo de cualquier madrugada
para volver volar con recuerdos de ti.
O volver a tu almohada
y observarte respirar por la noche y con calma.
que ser ojos, reflejo de cualquier madrugada
para volver volar con recuerdos de ti.
O volver a tu almohada
y observarte respirar por la noche y con calma.
No es lo mismo ser sur que horizonte, que luz,
que un montón de personas que aún no se conocen.
No es lo mismo ser dueño que libre o que grito escogido,
no es lo mismo esa flor que perfuma mentira y podrido,
que escucharte la voz
y arrancarle al reloj las horas a segundos.
No es lo mismo ser día en Valencia o noche en Mérida,
que un montón de personas que aún no se conocen.
No es lo mismo ser dueño que libre o que grito escogido,
no es lo mismo esa flor que perfuma mentira y podrido,
que escucharte la voz
y arrancarle al reloj las horas a segundos.
No es lo mismo ser día en Valencia o noche en Mérida,
o ser bosque que duda, o la lluvia a su ritmo.
No es lo mismo ser yo derrumbada de mí
en rincones sin voz,
que ser tú siendo dos
para traerme otra vez
risas en los bolsillos.
No es lo mismo ser yo derrumbada de mí
en rincones sin voz,
que ser tú siendo dos
para traerme otra vez
risas en los bolsillos.